Rebranding: 5 errores que cometen las marcas

Cuando una marca lleva a cabo el rebranding tiene que tener mucho cuidado de no cometer una serie de errores. Aquí os traemos cinco de ellos para que podáis evitarlos y no caer en las trampas.

Rebranding: 5 errores que cometen las marcas

Muchas veces las marcas llevan a cabo el rebranding fijándose únicamente en las modas, y esto puede hacer peligrar la autenticidad y la esencia de la marca. Ya que las modas, igual que llegan se van. Es por eso que hay que tener mucho cuidado con los siguientes errores:

1. El rebranding de modas

Las modas son peligrosas para las marcas, muchas de ellas cambian el logo exclusivamente por las últimas tendencias. Una marca no puede dejar de lado su estilo y su apariencia por estar entre las últimas novedades. Cada marca es diferente y tiene un objetivo y una dirección, así como una estética y un público, por lo que no deben dejarse llevar a por las modas.

2. Cambios excesivos

Si llevamos a cabo una campaña de rebranding hay que tener cuidado de que la marca no quede irreconocible, porque esto significa que los clientes actuales pueden no reconocernos y por tanto el fracaso es más que posible.

Los consumidores tienden a reconocer las marcas por sus logos, sus colores, su estilo… Por lo que es muy importante meditar en profundidad antes de hacer un cambio que puede acabar con la reputación de la marca. A veces es mejor no llevar a cabo un cambio tan drástico y apostar por otros cambios más pequeños, ya que la marca puede quedar irreconocible.

3. Cambios insuficientes

El objetivo del rebranding es otorgar a la marca uniformidad y una estética reconocible en todos los canales en los que trabaja. Gracias a esta estrategia las marcas pueden anunciar cambios en el portfolio y en el posicionamiento.

Pero igual que demasiados cambios es dañino, quedarse corto también lo es. Los clientes tienen que ver que estás haciendo algo dentro de la marca, que la marca evoluciona. Si los cambios son imperceptibles los consumidores también se aburrirán de una marca que no prospera. La clave es conseguir el equilibrio entre pasarse y quedarse corto.

4. No usar comunicación en el rebranding

Toda acción de rebranding tiene que ir acompañada por una campaña de comunicación para que sea todo un éxito. Además de pensar en la estética hay que saber el porqué del cambio, y sobre todo, saber comunicarlo. Sin comunicación pueden encontrarse con críticas o con una falta de entendimiento a la hora del cambio.

Si el objetivo es que el rebranding sea parte de un cambio de estrategia no hay que olvidar que el marketing y la comunicación tienen que cubrir e indagar en las motivaciones del cambio. Demostrar a los clientes cuál es el porqué y hacia dónde va la marca en el futuro, cuales son sus objetivos, su visión y sus valores.

Estas campañas son muy importantes, no solo en el terreno visual, sino a la hora de informar a los consumidores cuál es el cambio y el motivo de este.

5. Falta de credibilidad

Lo peor que puede hacer una marca es tener diferencias entre la apariencia externa e interna. El objetivo es conseguir una uniformidad en todos los canales, y que todos los trabajadores vayan hacia un mismo objetivo y con una misma cultura de la marca.

Por ello es muy importante que a la hora de hacer el rebranding la marca sea fiel a sí misma, porque sino crean una desconfianza en sus clientes y seguidores.

Las marcas forman parte de nuestra vida, sobre todo las marcas que nos evocan a la infancia. Por ello es muy importante que todo dentro de ellas encaje a la perfección. No cometáis estos errores y el éxito será seguro.

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